Normativa

En España, en torno a un 20-25% del consumo de la energía se produce en la edificación residencial.
Casi la totalidad de la energía que consumimos en la actualidad proviene de fuentes no renovables que producen un efecto negativo sobre el medio ambiente.
Todo ello ha ido exigiendo un nuevo marco normativo que ha partido desde el año 1990 a través de los compromisos establecidos en el Protocolo de Kioto.
Desde entonces, y en aras de un consumo energético cada vez menor, se han ido tomando medidas de ahorro energético, reducción de emisiones, desarrollo sostenible y fomento de la eficiencia energética.
Un conocimiento de la normativa aplicable tanto a nivel europeo como a nivel nacional nos proporciona una visión global de la importancia de la aplicación de la eficiencia energética en el ámbito de la edificación.

La certificación energética es una obligatoriedad según el Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, por el que se aprueba el procedimiento básico para la Certificación de la Eficiencia energética de los edificios, publicado en el B.O.E. de 13 de abril.

Según este Real Decreto 235/2013, de 5 de abril, entró en vigor el día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado nº 89 (13/04/2013), siendo voluntaria su aplicación hasta el 1 de junio de 2013. A partir de ese momento, la presentación o puesta a disposición de los compradores o arrendatarios del certificado de eficiencia energética de la totalidad o parte de un edificio, según corresponda, será exigible para los contratos de compraventa o arrendamento celebrados a partir de dicha fecha. Para más información pueden visitar la pagina web del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

En cuanto a tal Real Decreto en el apartado Disposicines Generales se cita:

 El real decreto establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre la eficiencia energética de un edificio y valores de referencia tales como requisitos mínimos de eficiencia energética con el fin de que los propietarios o arrendatarios del edificio o de una unidad de éste puedan comparar y evaluar su eficiencia energética. Los requisitos mínimos de eficiencia energética de los edificios o unidades de éste no se incluyen en este real decreto, ya que se establecen en el Código Técnico de la Edificación. De esta forma, valorando y comparando la eficiencia energética de los edificios, se favorecerá la promoción de edificios de alta eficiencia energética y las inversiones en ahorro de energía. Además, este real decreto contribuye a informar de las emisiones de CO2 por el uso de la energía proveniente de fuentes emisoras en el sector residencial, lo que facilitará la adopción de medidas para reducir las emisiones y mejorar la calificación energética de los edificios

En el Artículo 10 referente a Inspección  del Real Decreto se cita:

El órgano competente de la Comunidad Autónoma en materia de certificación energética de edificios correspondiente dispondrá cuantas inspecciones sean necesarias con el fin de comprobar y vigilar el cumplimiento de la obligación de certificación de eficiencia energética de edificios.

En cuanto a Régimen Sancionador en el Artículo 18. Infracciones y Sanciones del Real Decreto se cita:

El incumplimiento de los preceptos contenidos en este procedimiento básico, se considerará en todo caso como infracción en materia de certificación de la eficiencia energética de los edificios y se sancionará de acuerdo con lo dispuesto en las normas de rango legal que resulten de aplicación.

Además, el incumplimiento de los preceptos contenidos en este procedimiento básico que constituyan infracciones en materia de defensa de los consumidores y usuarios de acuerdo con lo establecido en los apartados k) y n) del artículo 49.1 del texto refundido de la Ley General de Defensa de los Consumidores y Usuarios, aprobado por Real Decreto Legislativo 1/2007, de 16 de noviembre, se sancionará de acuerdo con lo establecido en el capítulo II del título IV del texto refundido citado.

¿Prefiere que le LLAMEMOS?

Introduzca su teléfono

Siguenos en Facebook

Real Decreto 235/2013