¿Que son las Medidas Pasivas y Activas de Ahorro Energético y cual elegir?

A la hora de decidirnos en tomar medidas para el ahorro energético de un efificio, podemos plantearnos la cuestión de implementar dos tipos de medidas, las pasivas y las activas de ahorro energético.

Las medidas pasivas son las que se incorporan al edificio y no precisan de una puesta en marcha, como por ejemplo la incorporación de aislamiento en la envolvente térmica, la mejora de los vidrios y marcos que componen los huecos de dicha envolvente…

Mientras que las medidas activas necesitan de una puesta en marcha, y son propiamente las que se introducen en las instalaciones del edificio (refrigeración, calefacción, ventilación, producción de ACS, iluminación…).

La elección de la implementación de un tipo de medida u otro dependerá primeramente de la viabilidad técnica de la misma, la cual depende a su vez de la configuración del edificio, las ordenanzas urbanísticas, el uso del edificio, la disponibilidad de espacio y  lógicamente, de la viabilidad económica, pues no tiene sentido invertir dinero en ahorro energético si esta inversión no va acompañada de rentabilidad.

A la hora de realizar la inversión, no sólo se debe tener en cuenta el coste inicial de las medidas a implementar, si no también el coste asociado al mantenimiento de dichas medidas. Si bien el coste inicial de las medidas pasivas puede ser superior al de las medidas activas, por norma general el coste asociado al mantenimiento de las medidas pasivas es inferior (incluso muy inferior) al de las medidas activas.

Lo que es seguro es que los profesionales que se dediquen al sector de la eficiencia energética (auditorías energéticas, rehabilitaciones energéticas, gestión energética…) han de poseer un amplio conocimiento de las medidas pasivas y activas de ahorro de energía, de cara a poder ser competitivos y eficaces en dicho sector.

¿Prefiere que le LLAMEMOS?

Introduzca su teléfono

Siguenos en Facebook