Presupuesto Certificado Energético Villanueva de Tapia Málaga

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Villanueva_de_TapiaVillanueva de Tapia es un municipio español de la provincia de Málaga, Andalucía, situado en el nordeste de la comarca de Antequera, junto al límite con las provincias de Granada y Córdoba.

El municipio de Villanueva de Tapia se encuentra ubicado en la comarca nororiental de Málaga (NORORMA), limitando con las provincias de Granada y Córdoba. Tiene una extensión municipal de 22,12 km². y está situado a una altitud de 661 m. sobre el nivel del mar, limitando al norte con la localidad cordobesa de Iznájar, al sur con Archidona (Málaga), al este con Loja (Granada) y al oeste con Villanueva de Algaidas (Málaga). Otras poblaciones próximas al municipio son: Cuevas Bajas, Cuevas de San Marcos, Villanueva del Trabuco, Villanueva del Rosario, Rute (Córdoba) y Antequera. Con Málaga capital hay una distancia de 69 Km.
El municipio se encuentra situado junto a la carretera A-333, entre Archidona y Alcaudete. Esta es la ruta que comunica el pueblo con los pueblos más cercanos como Iznájar, Salinas y Archidona.
De este municipio, sale además también la carretera comarcal MA-6100 en dirección a Villanueva de Algaidas. Aparte, el pueblo se halla situado a unos 7 kilómetros del nudo de autovías formado por la A-92 (Sevilla-Almería) y la A-92M (Málaga-Granada), y de la estación ferroviaria de Salinas, que forma parte de la línea entre Bobadilla y Granada.

Durante la época Imperial romana el poblamiento de Villanueva de Tapia debió situarse del actual casco urbano, en ambos lados de la carretera MA-214 de Archidona a Iznájar, muy cerca del lugar conocido como “El Nacimiento”. Se han localizado restos de muros de época alto imperial, siglos I-II d.C., formados por piedras locales bien escuadradas, unidas a seco o con barro. La cerámica aparecida es de época alto imperial, se trata de pequeños trozos de terra sigillata decorada con círculos, guirnaldas, motivos animales y humanos.
Una segunda fase, la más representativa, corresponde al bajo imperio, s. IV d.C., con cerámica africanas ornamentadas con palmetas fusiformes, círculos concéntricos, dameros, etc. En ambas etapas aparece tanto vajilla de lujo como cerámica común, vajilla de cocina, doméstica, y grandes cacharros y ánforas. Son muy frecuentes los materiales constructivos tipo tégulas, ladrillos macizos e imbrices, así como restos metálicos y de vidrio.
La cerámica común y los materiales de construcción fueron fabricados en Villanueva de Tapia. Los restos calcinados de tégulas y ladrillos demuestran la existencia de un horno cercano.
En este mismo yacimiento hay definido un horizonte cultural medieval, con una hilada de piedra que insinúa una posible estructura de vivienda.
En un informe arqueológico de la Diputación Provincial de Málaga (Octubre, 1994), se realiza el siguiente Catálogo de Yacimientos de Villanueva de Tapia:
Hoyo de Cabello: Restos de tégulas, imbrices y cerámica común romana, incluyen el yacimiento en este período. Posiblemente se tratase de una necrópolis.
Casco Urbano de Villanueva de Tapia: Yacimiento ya analizado y cuya secuencia cultural corresponde a época romano-medieval.
Molino de los Galeotes: Construcción hidráulica a base de piedras grandes y medianas, bien trabajadas y encuadradas, ligándose con mortero de cal. No se adscribe a ningún momento cultural determinado.
Las Laderas del Aseo: Han aparecido tégulas, ladrillos, imbrices, sigillata y cerámica común romana.
Esta catalogación de yacimientos pone en evidencia la necesidad de una serie de excavaciones arqueológicas sistemáticas que aporten más información sobre la ya demostrada antigua ocupación humana de estas tierras.
El término del entredicho. Hoy en día se sigue llamando popularmente a Villanueva de Tapia como “El Entredicho”. El origen de este nombre se remonta a la finalización de la conquista cristiana de esta zona. Iznájar es tomada en 1410, quedando bajo la jurisdicción de la Casa de Córdoba, y Archidona en 1462, conquistada por D. Pedro Téllez Girón, conde de Ureña y gran maestre de Calatrava, cuyos descendientes serán duques de Osuna.

 El pueblo se empieza a sentir sometido a las autoridades de las villas mayores y con frecuencia surgirán problemas. Aroca Lara apunta la cuestión de las talas de árboles y cómo era más fácil obtener licencias en Archidona que en Iznájar. Cada vez serían más frecuentes las disensiones sobre competencias y atribuciones que se contemplarían como abusivas desde la pequeña villa. La Corona para acabar con los continuos conflictos y aliviar a la vez sus arcas, convierte en realengas estas tierras. Esto ocurre el 20 de junio de 1602. Pero los concejos de Archidona e Iznájar continúan explotándolas y repartiéndose los beneficios. La administración municipal llegaba donde aún no lo hacía la del Rey.
Al no ser rentables estas tierras, Felipe III decide venderlas. Produciéndose el fenómeno de “refeudalización”. La Corona ante las acuciantes necesidades económicas de su política exterior recurre a la venta de Señoríos, los términos de las villas y ciudades se desmembraron, creándose municipios nuevos. Éste será el caso del término del Entredicho que es vendido, el 21 de abril de 1603, en doce mil ducados, aunque la confirmación y finalización del acuerdo de vente se produce hasta la Real Cédula de S.M. D. Felipe III dada a 30 octubre de 1605: “Se concedió por una vía de venta y convenio al Licenciado D. Pedro de Tapia para sí y sus sucesores la jurisdicción, concediéndole facultad de nombrar personas que ejerzan la dicha jurisdicción y demás empleos de justicias”. Don Pedro de Tapia no era un militar, sino un jurista, oidor en las Chancillerías de Valladolid y Granada y miembro del Real Consejo de Castilla. Estaba casado con la lojeña Clara del Rosal, conocida por su apellido materno, como Clara de Alarcón. D. Pedro fue además alcaide del castillo de Loja. A partir de él el oficio tiene carácter hereditario, pudiendo nombrar teniente a su cuñado D. Pedro del Rosal Luna y Alarcón, quien había tomado por él posesión en 1601. El Entredicho cambia de nombre para llamarse Villanueva de Tapia. D. Pedro favorecía el asentamiento de nuevos labradores que trabajasen sus recién compradas tierras y la villa registraría un importante crecimiento. Las villas de Archidona e Iznájar consideraban que la jurisdicción que había vendido la Corona les seguía perteneciendo a ello va a dar lugar a numerosos conflictos que podemos clasificar en: 1. La reclamación de los aprovechamientos indebidos, (1605). 2. La crisis de la “comunidad de pastos”, (1609). Las villas de Archidona e Iznájar continúan arrendando las tierras y repartiéndose sus beneficios. Según Aroca Lara, D. Pedro de Tapia y el fiscal del Supremo Consejo, D. Melchor de Molina, demandan justicia al rey, que redacta una serie de cédulas confirmando la posesión de estas tierras a favor de D. Pedro y que dieron como resultado, la creación de una comisión, presidida por D. Pedro Buitrago Aguilera, alcalde mayor de Loja y que según Conejo Ramilo pretendía: “cobrar del Cabildo ciento cuarenta y nueve mil ochocientos cuarenta y nueve maravedís, por concepto de los frutos del partido del Entredicho correspondientes a los años 1602 y siguientes”. En un acta capitular del Archivo de Archidona (3 de julio de 1605), Doña Catalina Enríquez de Rivera, duquesa de Osuna y condesa de Ureña ordena que sea revocada: “la jurisdicción que pretende D. Pedro de Tapia”. Según Aroca Lara las villas demandadas tuvieron que pagar, quedando zanjada la cuestión, en Archidona a 12 de julio de 1605. El segundo gran pleito se produce en 1609, y éste es generado por D. Pedro de Tapia que: “pretende arrogarse el derecho de que los ganados de sus labradores puedan salir a pastar a los términos fronterizos”. La comunidad de pastos era practicada cuando las villas grandes ejercían su dominio sobre amplios términos.

El terreno, es de naturaleza pedregosa, está accidentado y dominado por las estribaciones de la Sierra del Pedroso con una altura máxima de 1.024 m sobre el nivel del mar. Los Cerros de Artillería y Gordo y las Lomas del Puerto y Cortijo Alto completan el conjunto montañoso en que se erige el término municipal de Villanueva de Tapia. Presenta una orografía apenas alterada por unas lomas que introducen en el paisaje una cierta variedad. Sólo en la zona sur, con la Sierra del Pedroso al fondo (1.025 metros), el terreno intenta dar un salto a lo abrupto, aunque sin conseguirlo del todo porque, a la postre, esta notable altura queda integrada sin estridencias en el amable paisaje circundante. En la zona de la sierra la cubierta vegetal está integrada por pinar y monte bajo, e incluso por algunas viejas encinas, vestigios de la perdida frondosidad de lejanas épocas. Pero la mayor parte de estas tierras está dedicada al olivar y al cereal. Este último cultivo abunda sobre todo en los campos más cercanos a la provincia de Córdoba. El sur del núcleo de Villanueva de Tapia es un territorio que se caracteriza por poseer margas y margocalizas cretácicas.  En cuanto a la hidrología de la zona tiene interés ambiental, en particular las aguas que vierten a la Laguna de Villanueva de Algaidas (Llanos de la Laguna), por tratarse de una cuenca endorreica. Entre los cauces que surcan el territorio del municipio podemos citar el Arroyo del Cerezo, que lleva sus aguas al embalse de Iznájar, siendo el cauce más importante del municipio, sirviendo en parte como límite con el término municipal de Iznájar (Córdoba). El Arroyo de la Mina vierte al arroyo del Cerezo a través del barranco de Valholgado. Todos estos arroyos llegan directa o indirectamente a la cuenca del Río Genil. Desde la Laguna de Villanueva de Algaidas y los parajes Roquinen y La Huertecilla nace el Arroyo de la Negra, perteneciente a la cuenca del Guadalhorce, ya en la cuenca del Sur. Las fuentes naturales principales son las de la Matea, Nacimiento y Borbollón. Por otra parte, el clima predominante es el Mediterráneo Continental, siendo habituales las tormentas en Agosto y Octubre. Los vientos más frecuentes son el “Solano” del Suroeste, el “Granadino” del Norte (viento frío que suele traer nieves), y el “Terral” del Noroeste. La temperatura media anual ronda los 15,6 º C. Teniendo en cuenta la nula influencia del Mar Mediterráneo, las temperaturas invernales se sitúan por debajo de 10 º C. Por el contrario, durante los meses de verano las temperaturas superan los 25 ºC de media, llegándose en ocasiones y en algunos puntos concretos de la comarca a rondar temperaturas cercanas a 35º C., con una media de 2700 horas de Sol anuales. En cuanto a la fauna, predomina la caza menor con especies animales como el zorro, la perdiz y el conejo. En zonas de monte y sierra existen jabalíes, zorros, etc.

Desde cualquier lugar de la Costa del Sol se llega a Málaga por la Autovía del Mediterráneo (A-7; N-340). En la capital de la provincia hay que tomar la salida a Antequera-Granada-Sevilla-Córdoba por la autovía A-45 (N-331). Justo antes de llegar al puerto de Las Pedrizas, es preciso situarse en el carril de la derecha para continuar hacia Granada (la señalización es muy precisa) por la A-359. Al llegar al nudo de comunicaciones de Estación de Salinas, hay que acceder a la A-333, que conduce directamente a Villanueva de Tapia.

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